
En un contexto donde las enfermedades crónicas continúan en aumento, especialistas de Hospiten Paitilla destacan que gran parte de estas condiciones pueden prevenirse o detectarse a tiempo mediante chequeos médicos oportunos y cambios sostenidos en el estilo de vida, en el marco del Día Mundial de la Salud.
“Muchas de las enfermedades más frecuentes que vemos hoy, como la diabetes, la hipertensión o los trastornos del colesterol, se desarrollan de forma silenciosa. Cuando el paciente presenta síntomas, muchas veces la enfermedad ya está avanzada. Por eso, la prevención no es opcional, es esencial”, señala la Dra. Pilar Santamaría, Subdirectora Médica de Hospiten Paitilla.
La recomendación general es que toda persona sana se realice un chequeo médico integral al menos una vez al año, ajustado a su edad, antecedentes y factores de riesgo. Sin embargo, uno de los principales retos sigue siendo la falta de atención a las señales tempranas. En un mundo que no se detiene, la prevención no puede depender únicamente de la memoria del paciente; requiere intención, acompañamiento y decisiones conscientes. Cuidarse también es una decisión diaria.
“Es común que los pacientes normalicen el cansancio constante, los cambios de peso, los problemas digestivos o las alteraciones del sueño. Son síntomas que muchas veces se ignoran, pero que pueden ser las primeras alertas de enfermedades crónicas”, explica la especialista.
El estilo de vida también juega un rol determinante. Factores como la alimentación inadecuada, el sedentarismo y el estrés crónico han contribuido significativamente al aumento de enfermedades prevenibles en el país. “Cuidar la salud no se trata solo de acudir al médico, sino de tomar decisiones diarias que impactan directamente nuestro bienestar. La prevención comienza mucho antes de una consulta”, enfatiza la Dra. Santamaría.
Desde el punto de vista clínico, existen estudios básicos que pueden marcar una diferencia importante en la detección temprana, como el perfil lipídico, la glicemia, el control de la presión arterial, así como exámenes específicos según la edad y el sexo del paciente.La educación en salud se posiciona como otro pilar fundamental. Informar y empoderar a los pacientes permite que participen activamente en el cuidado de su salud, reduciendo complicaciones y mejorando los resultados clínicos.
Desde la experiencia de Hospiten Paitilla, la prevención ha demostrado ser un factor determinante en múltiples casos clínicos. “Hemos visto cómo un chequeo de rutina puede llevar a diagnósticos tempranos que literalmente salvan vidas. Esa es la medicina que queremos promover: una medicina que llega antes, no después”, afirma.
En paralelo, la evolución tecnológica ha transformado la atención médica. Herramientas como la inteligencia artificial, la medicina personalizada y la telemedicina están permitiendo diagnósticos más precisos y accesibles.
No obstante, el reto actual es lograr un equilibrio entre innovación y humanidad. “La tecnología no viene a reemplazar al médico, sino a permitirle ser mejor médico. Nos da más precisión, pero la empatía y la conexión con el paciente siguen siendo irremplazables.” destaca la Dra. Santamaría.
Finalmente, la digitalización, a través de historiales clínicos electrónicos y plataformas de atención remota, ha mejorado significativamente la continuidad del cuidado y la calidad de la atención. “Hoy tenemos la oportunidad de construir un modelo de salud más preventivo, más conectado y más humano. Ese es el camino”, concluye.
