
Enero suele ser uno de los meses más desafiantes para los hogares panameños. Luego de los gastos asociados a las celebraciones de fin de año y en plena preparación para el regreso a clases, los presupuestos familiares tienden a verse más ajustados. En este contexto, la gig economy, modelo de trabajo por encargo que permite generar ingresos de manera flexible a través de plataformas digitales, se posiciona como una alternativa accesible para quienes buscan ingresos adicionales sin horarios fijos ni grandes inversiones iniciales.
Este modelo permite a las personas aprovechar el tiempo libre para conducir de manera independiente y obtener ingresos complementarios o constantes, según sus necesidades. Su accesibilidad y flexibilidad lo han posicionado como una opción relevante para enfrentar la presión económica que caracteriza el inicio del año.
Plataformas como inDrive han ganado presencia en el país al ofrecer un esquema basado en la negociación directa entre conductores y pasajeros, permitiendo acordar el precio del viaje de forma transparente. Esta alternativa se consolida como una opción concreta para quienes buscan estabilidad financiera desde los primeros meses del año.
A diferencia de otros modelos de movilidad, inDrive brinda a los conductores total autonomía sobre tarifas, horarios y rutas. Al eliminar intermediarios y promover acuerdos directos, la plataforma permite a cada conductor adaptar su actividad a su rutina diaria y a sus objetivos económicos.
Para quienes buscan iniciar de inmediato, el proceso de registro como conductor en Panamá es simple y rápido. Solo se necesita cargar la documentación requerida a través de la app, esta información será revisada detalladamente para brindar un servicio seguro a los usuarios de la plataforma. Por lo que en un plazo máximo de 24 horas se recibe respuesta de activación o ajustes.
Más que transporte: una herramienta económica accesible
El impacto de las plataformas de movilidad urbana va más allá de atender necesidades de transporte. Soluciones como inDrive también se han consolidado como una alternativa de generación de ingresos para perfiles diversos, al ofrecer flexibilidad y autonomía.
Entre quienes recurren a este modelo se encuentran estudiantes, que buscan cubrir gastos personales mientras continúan con su formación académica; madres jefas de hogar, que requieren apoyar la economía familiar sin descuidar sus responsabilidades diarias; y personas en transición laboral, que encuentran en la movilidad una opción temporal mientras definen su siguiente paso profesional.
“La aplicación está diseñada como una herramienta de autonomía económica, que permite generar ingresos según el tiempo disponible y las metas personales de cada usuario”, comentó Santiago Aguilar, Country Lead para Centroamérica en inDrive.
Actualmente, la aplicación opera en varias provincias del país y se diferencia por su enfoque inclusivo: no hay algoritmos que decidan, ni intermediarios que intervengan. Son las personas quienes eligen cómo, cuándo y cuánto desean movilizarse o generar ingresos.
En un contexto donde muchas familias buscan soluciones prácticas para enfrentar los retos financieros del inicio de año, modelos como el de inDrive demuestran que la tecnología también puede estar al servicio del bienestar económico, ofreciendo flexibilidad, oportunidad y control a quienes más lo necesitan.
