Por: Loney Armijo, Managing Director de Arcos Dorados en Panamá

Cada vez que converso con jóvenes panameños que están por dar sus primeros pasos en el mundo laboral, escucho una historia que se repite con inquietante frecuencia: la frustración de buscar empleo y chocar contra la barrera de la “experiencia previa”. Es un dilema complejo que frena sus aspiraciones y que las cifras regionales confirman. Según la Organización Internacional del Trabajo (OIT), el desempleo juvenil en nuestra región casi triplica al de los adultos, y seis de cada diez jóvenes que logran trabajar lo hacen en condiciones informales.
Detrás de esas estadísticas hay historias de vida, metas pausadas y familias esperando un impulso. Ante esta realidad, en el sector privado no podemos ser meros espectadores. En Arcos Dorados aprendimos que una empresa no solo existe para ofrecer productos y servicios de calidad, sino para convertirse en una plataforma humana capaz de abrir caminos. Por eso asumimos la misión de ser ese puente estratégico que conecta el entusiasmo de la juventud panameña con el mercado laboral formal.
Cuando un joven firma su primer contrato laboral con nosotros, la experiencia va mucho más allá de recibir su primer salario con todas las prestaciones de ley. Se trata de brindarle confianza, dignidad laboral y herramientas que lo acompañarán durante toda su vida. En Panamá, nuestro equipo supera las 2,400 personas, siendo la juventud el verdadero motor que mueve cada restaurante y en donde más del 50% son menores de 24 años. Tan solo en el último año, generamos más de 1,600 instancias de formación e inclusión laboral en el país, donde a través de entrenamiento continuo y plataformas como MCampus Comunidad, aprenden sobre liderazgo, trabajo en equipo, disciplina y resolución de problemas .
Pero lo más inspirador de este puente no es solo cómo ingresan a la empresa, sino hasta dónde pueden llegar. Si caminas hoy por cualquiera de nuestros restaurantes McDonald’s en Panamá y conversas con los gerentes a cargo de la operación, te encontrarás con una realidad que nos llena de profundo orgullo: el 96% de ellos comenzó su historia laboral en la marca como miembros del Crew. Ellos entraron un día a tomar pedidos o preparar hamburguesas en su primer trabajo formal, y hoy lideran negocios, gestionan presupuestos, guían a decenas de personas y toman decisiones estratégicas.
Esta evolución y el impacto de nuestras acciones en la comunidad son parte central de los compromisos que presentamos en nuestro más reciente Reporte de Impacto Social y Desarrollo Sostenible 2025. Un informe que, más allá de rendir cuentas con transparencia, demuestra con cifras concretas que el desarrollo humano y el éxito del negocio deben avanzar siempre de la mano.
Hacer empresa con propósito en Panamá significa recordar que el crecimiento económico solo es real cuando genera bienestar humano. Seguiremos firmes en la convicción de mantener abiertas las puertas del primer empleo formal. Porque cada joven que aprende, crece y se supera en nuestro equipo no solo transforma su historia personal, sino que ayuda a construir el Panamá próspero, equitativo y lleno de oportunidades que todos queremos ver.
